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Javier Sampedro

Tras una mala presentación del experimento mental searleano de la habitación china, y dar muestras de confundir su sentido de la manera más inaudita, se declara este señor creyente de la Ciencia. Vamos, lo de siempre.
Lo cual no tiene nada que ver con ser un científico o tener una actitud científica, que es justo la contraria del creyente. Sólo el escepticismo nos hace libres para pensar.

Manuel Rivas

Cita Manuel Rivas aquellas palabras tan vigentes de Baroja: «El capital español está en manos de la canalla más abyecta».
Antes que preocuparse del ideal habrá que poner las cosas en su lugar.

Gomá Lanzón

Lamenta Gomá Lanzón, con nostalgia que le parte a uno el alma, que en nuestro presente igualitario y democrático ya no quede sitio para el sentimiento de lo sublime, como aquello tan elevado de Friedrich y del ideal.
Pero de lo que sin duda no puede quejarse es de que nuestra época democrática e igualitaria sólo admita filosofía para tontos.

También va de eso

En el filosofar también se trata de alcanzar la verdad que gritan al viento todos los que mienten, sobre todo cuando se creen sus propias mentiras

Al revés que la ciencia y la religión

«La filosofía auténtica, en cambio, no ofrece ninguna seguridad ni remedio, porque es la «apertura» que trasciende toda configuración del mundo, toda objetividad y, por tanto, toda forma de anticipación y previsión. Mantiene abierto el problema, más allá de toda respuesta, o sea impide cerrar el sentido del Todo-envolvente en cualquier respuesta objetiva. Tiene abierto el espacio libre de la Trascendencia, que permite trascender todo objeto y toda tentativa que, como la cristiana o en general la religiosa, quiera objetivar la Trascendencia»

Severino relatando a Jaspers (p. 227 edición española)

A favor del urbanita

En un pueblo español, para que a uno no le despellejen en las conversaciones de vecinos, con esa caridad cristiana tan característica del aburrimiento más profundo, lo mejor es adoptar el comportamiento grave, y con su mucho de unción, de una especie de cura sin excesivas pederastias, y sobre todo hablar como un medio tonto.
Ya se sabe, «nadie es más que nadie».

Jaspers

Lo más difícil pero lo más necesario, asumir la culpa inevitable, es decir, tu propia limitación o finitud.
Ser tú mismo te enfrenta a los otros.
Y también al mundo, contra el que seríamos impotentes: y entonces, al final, no es la alegría del naufragio, como en Nietzsche; sino recibir, en el naufragio mismo, el presagio o revelación de lo que envuelve o la trascendencia

Revueltas del miedo

Que Esperanza Aguirre le tenga tanto miedo a Podemos ¡¡como a Eta!! (ambos usarían «los mismos argumentos», dice la prenda) no significa, por supuesto, que Podemos tenga nada que ver con Eta, por mucho que ella lo crea o pretenda hacerlo creer.

Lo que sí significa, entre otras muchas cosas, es que el miedo a perder su posición de dominio absoluto alcanzaría en Esperanza Aguirre la misma intensidad que el miedo a la muerte.

La lucha por la vida es en realidad la lucha por el poder, ya lo dijo aquél.

La gaya ciencia 183

«La música del mejor futuro.—Para mí el primer músico sería aquél que sólo conociera la tristeza de la felicidad más profunda, y ninguna tristeza que no fuera ésa. Hasta ahora no ha habido músico tal»

[A veces pienso que nunca he leído nada más profundo que este aforismo de Nietzsche.
Dicho de otra manera, estas pocas palabras me afectan profundamente, incluso llego a creer que es justo lo que a mí me pasaría.
Y tengo la desgracia de que no soy músico ni tampoco poeta; y además, sobre todo, como hasta ahora yo no podía entender que esto que aquí se dice fuera posible como algo no sólo no patológico sino en absoluto preocupante, incluso positivo, entonces me daba por hacer cosas raras para encontrarle razón a la tristeza, como fumar sin ir más lejos]

Un precio demasiado elevado

El que quiere a demasiadas personas no tiene más remedio que tenerlas en cuenta también imaginariamente cuando no está con ellas: es decir, mirándose a sí mismo con los ojos de ellas, juzgándose a sí mismo desde la conciencia de ellas. Por ello experimentará demasiado a menudo remordimientos insensatos.
El amor es el mensajero de la culpa.