Archivos Mensuales: abril 2019

LOCURA

En España muchas veces ocurre que quien lucha contra una banda de locos no lo hace en nombre de la cordura o representando a la sensatez sino simplemente porque pertenece a la banda de locos rival. Por eso lo más fácil aquí es votar contra alguien en vez de votar a favor de alguien.

LA MAYOR AMENAZA

De entre todos los nacionalismos absurdos que nos amenazan a los españoles poniendo en riesgo nuestra convivencia, sin duda el más peligroso es el nacionalismo español. Como siempre ha ocurrido, por lo demás. Y lo peor de los otros, pequeños nacionalismos, pudiera ser que exaltan y empoderan a aquél.

La lucha contra los nacionalismos pequeños me había parecido sensata y oportuna, pero hace poco caí en la cuenta de que los que están involucrados en ella defienden mayormente el nacionalismo español. (De Málaga a Malagón).

Ser feliz es indecente

Al que parece feliz el que sufre por todo solo lo soporta si piensa de él que es feliz porque es tonto o porque es un cabrón o porque está loco

Así se consuela de su triste existencia al sentirse superior en inteligencia en bondad o en cordura

Pero lo más frecuente por aquí es la infelicidad como pose. Zizek en el fondo es feliz, quitando los bajones de la coca.

Violencia sacerdotal otra vez

Sin duda que me dan mucha pena los niños que se mueren de hambre en el Congo, como a cualquier persona sensible, y por descontado que me gustaría hacer lo posible por remediarlo, aunque no tanto por compasión como por justicia, racionalidad y sentido de lo humano. Pero eso no tiene nada que ver con el hecho de que también me gustaría pasearme algún día no lejano por fuera y por dentro de una Notre Dâme reconstruida y devuelta a su belleza original. Los que ahora mismo plantean que aquí habría una incompatibilidad, una contradicción, hacen algo tan disparatado que su conducta solo se puede explicar pensando que se trata de los resentidos de siempre que vuelven a atacarnos con la moralina más salvaje y demente. “Me duelen hasta reventar la mente y el cuerpo al ver el dinero que se destina a la catedral. Ojalá se queme el Louvre, ojalá arda el Prado”, decía una enferma mental de tantas como hay en las redes sociales, en un auténtico éxtasis de violencia sacerdotal. Eso son, frailes y monjas fanáticos con una rabia descomunal, frailes y monjas violentos y laicos, que te pueden cortar el cuello por atreverte a ser feliz en un mundo como este en el que vivimos, lleno de niños moribundos.