Archivos Mensuales: noviembre 2019

DEL AMOR AL PRÓJIMO

“Os agolpáis junto al prójimo y tenéis bellas palabras para describirlo. Pero yo os digo: vuestro amor al prójimo es vuestro mal amor a vosotros mismos. Huis de vosotros mismos hacia el prójimo y queréis hacer una virtud de tal cosa: pero yo veo a través de vuestro ‘altruismo’.”

“No os enseño al prójimo, sino al amigo. Que el amigo sea para vosotros la fiesta de la Tierra y un presentimiento del superhombre. Os enseño al amigo y su corazón rebosante. Pero hay que aprender a ser una esponja si se quiere ser amado por corazones rebosantes”

“Y así como el mundo se desplegó [para el amigo], así se repliega de nuevo en anillos, como el devenir del bien a través del mal, o el devenir de los fines a partir del azar”

TIEMPOS MODERNOS

Parece que se pone otra vez de moda el pedazo burra typical Spanish: costura y Misa, novilladas y procesiones, la vida eterna para postre (burra eterna!).

Todo ello con la cobertura ya no tan subterránea del cristofascismo de siempre en versión catolicona: kikos (?), Legionarios de Cristo (??!!), Opusinos de sonrisa beatífica y trajes carísimos, casi seguro que también jesuitas porque andan en todo. En fin, la Camorra vaticanista.

Réplica mediterránea de la Mafia evangelista de Trump y Bolsonaro, menos frontalmente agresiva pero mucho más perversa, astuta y tradicional.

“TODO IDIOTA ES DE ALGÚN LUGAR”

Ser catalán tiene mucho mérito (uno tiene que lograr, con gran esfuerzo, haber nacido en Sitges, y no en Socuéllamos)

Ser español tiene mucho mérito (uno tiene que lograr, con gran esfuerzo, haber nacido en Aranjuez y no en Setúbal)

Luego, ya tiene uno la vida resuelta, porque es catalán o español o americano de Trump (mi nación first, mi familia first, en último término yo first), y esto le soluciona al nacionalista el problema de su programación: qué hacer para vivir todos los días con máxima dignidad, moral y políticamente. (Por ejemplo, partirle la cara a quien no haya nacido en el mismo lugar de uno pero haya tenido el atrevimiento de ir allí a trabajar).

Sobre todo, siendo catalán o español ya no se tiene que ser nada más, en realidad, de manera que tiene uno permiso para hundirse en su propia insignificancia individual, porque ya se sabe lo que uno es esencialmente y eso le dispensa de toda vida propia.

Aparte de que esto solo tiene sentido desde el viejo pero evidente supuesto de que los gerifaltes de cada lugar aspiran a comérselo todo, ellos y su clan (los Pujol, los Aznar, Al Capone, la banda de Aguirre…), indudablemente en todo delirio nacionalista, tan heredero del religioso, late agazapado el problema sexual severo, la perversión, el viejo verde, la frigidez ninfomaníaca, incluso lo pederasta. No por causalidad, lo que muchos nacionalismos tienen en común es que en ellos el cura manda (de los de la COPE a los abades de Montserrat…). Sacristía, sotana, fanatismo, tanque o metralleta .