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Alarma

Reunidos en una mesa, el inefable ministro Wert y el pájaro de turno de la OZDE con la Patri la del botín, han puesto hace poco de manifiesto su alarma por la situación catastrófica de la Universidad Pública española, dicen ellos a partir de los informes que ellos mismos y sus amigos diseñan, justificando entonces la idea que tanto les interesa del carácter insostenible de su financiación. No es que nos falte dinero hasta para fotocopias, es que el que nos dan lo derrochamos.
La verdad es que compartimos esta alarma, y no sólo porque nuestros universitarios, al parecer, tengan el mismo nivel de los bachilleres japoneses (los japoneses, ya se sabe, que los educan también para manejar dinero e invertirlo, igual es que lo tienen), sino sobre todo por el hecho de que en un país europeo, y se supone que democrático, tengamos el Ministro de Educación que tenemos. Vamos, como un bachiller japonés, o si no del Congo.
El modelo para salir de este caos universitario sin duda serán para esta gente las universidades del Flopus dei, sobre todo si son on line, que por ejemplo suben en las listas amenazando a los profesores en cuanto bajan las calificaciones, y según rumores los tienen doce horas al día trabajando incluidos los fines de semana. (También se oye que alguna tarde es verdad que la reservan para cuchipandas de místico tenor).
Está claro, por lo demás, que estos señores y estas señoras le ven escasa posibilidad de ser explotado a un especialista en Cicerón («no se ajusta al mercado de trabajo», dicen ellos en su caritativo lenguaje), a no ser que el graduado en Clásicas se convierta en camarero del Fluger King. Y entonces se ahorraría mucho con una universidad del Fluger King, directamente. Además, el especialista en Cicerón habrá contraído sin duda la funesta manía de pensar y con ella la tentación de ser libre, algo incompatible con las exigencias de su mercado laboral

Equivocarse

Ya se sabe que todos nos equivocamos a menudo. Pero nos equivocaríamos muchísimo menos si atendiéramos a lo que la gente hace y no a lo que dice.

Suicidas

Con los tiempos que corren, desde que se sabe que con toda seguridad fumar mata ha aumentado el número de fumadores.

Parece ser (2)

Parece ser que han demostrado más allá de toda duda que la mayoría de la gente prefiere recibir una descarga eléctrica a quedarse diez minutos a solas con sus pensamientos.
Es lógico, no se soporta la nada. La nada de sus pensamientos también explicaría en muchos casos el «amor al prójimo».

Parece ser…

Parece ser que Rouco Varela va a intervenir en un curso de la Complutense sobre «Raíces del Ateísmo».
No creo que haya mucho que decir: la educación pública ha venido permitiendo a mucha gente acceder a la mayoría de edad, y por otra parte la medicina y la psicología han trabajado muy bien desde hace tiempo en la promoción de la salud mental.
Claro que todo se podría revertir si siguen así las cosas.

Francisco

Ahora viene el Papa Francisco en plan majete, como si no tuviéramos memoria.

 O sea, como si no fuéramos nadie. 

Historias del Padre Genaro

-«Padre, creo que he pecado…de nuevo».

-«De qué se trata esta vez, hijo mío, te veo pasándolo mal».

-«Sí, estoy muy inquieto por causa de mi prima».

-«¿Por?»

-«Porque me gusta besarla, y cuando la veo hago todo lo posible por besarla. ¿Es grave lo mío?»

-«Bueno, hay que examinar de qué beso se trata, todo depende de eso, del asunto de la casuística. En el Seminario hacía furor una obra muy pía que también tenemos aquí, en la Biblioteca, y que te recomiendo de corazón porque sé de las turbulencias de tu edad: El beso, concepto y taxonomía moral, por el Padre Rollo O.P. Apoyado en la erudición pastoral de este impoluto varón, yo te digo que sin lugar a dudas el beso de prima se halla equidistante del beso de hermana y del beso de novia, pero a mil leguas del beso de mujer mala. Doy por sentado desde luego que se trata de una prima hermana, porque de lo contrario la evaluación pastoral sería demasiado intrincada»

-«No le acabo de entender».

-«Pues que besar a una prima no tiene por qué ser pecado, siempre y cuando se trate de un auténtico beso de prima, sin deslizamientos a terrenos que no vienen a cuento por ser ajenos a la naturaleza intrínseca de este beso, naturaleza que define el tipo».

-«Pero, ¿cómo puedo saber si le doy besos de prima a mi prima o besos de otra clase, digamos besos desnaturalizados?»

-«Lo has entendido. Para saberlo, se requiere madurez ética y potencia de discernimiento en el autoexamen. Pero mi deber es ayudarte porque yo tengo de las dos cosas para dejarlo de sobra. En el beso a tu prima, tú concéntrate, ¿el regodeo y la fruición se depositaban en los meros labios, es decir, sin control consciente centralizado, sin interiorización en la parte hegemónica del alma? Para ayudarte a recordarlo, dime ¿qué hacías en el acto del beso con las manos?. Y si tus manos hacían algo durante el beso a tu prima, o se movían como intentando hacer algo, ¿tu te dabas cuenta de lo que hacían tus manos o eras por completo ajeno a sus manejos? En definitiva, ¿qué pasa con la identidad personal en lo que dura un beso tuyo a tu prima? ¿Es el beso a tu prima algo del yo?»

-«La verdad es que mis manos no hacían nada, se trataba sólo de un beso. Y un beso sentido, controlado por la conciencia, más que disfrutado periféricamente como el que come un melocotón».

-«Esto va pero que muy bien. Queda excluida la mujer mala, y prácticamente hasta la novia. Ahora vamos a la otra parte. Cuando besabas a tu prima, ¿sentías por ella un amor como si dijéramos a toda prueba, un amor espiritual por encima del tiempo y del espacio? ¿Un amor como basado en algo que te controla y ante lo que sólo se puede asentir y callar?»

-«¡Hombre no, era simplemente un beso agradable y sentido!»

-«¡Eureka! Tu caso es entonces el del puro amor primal, usando la terminología innovadora del docto Padre Rollo, sin peligrosas desviaciones hacia la hermana o hacia la mujer mala, ni siquiera la novia. Un beso que responde a su concepto, la definición misma del bien. Ergo, de pecado, nada».

-«Padre Genaro, su sabiduría es medicina para mi alma atribulada».

(La tarde iba cayendo y los últimos rayos del sol del otoño madrileño se reflejaban con timidez en las ventanas aún abiertas pero custodiadas con rejas de aquel manicomio municipal que las privatizaciones habían entregado a la gestión compartida de los Jesuitas y la Sección Femenina. Ya se oían los primeros ronquidos de los enfermos en brazos de Morfeo, hasta las cejas como estaban de neurolépticos). 

Hablar inglés

Cifran las autoridades educativas de la Comunidad de Madrid la excelencia cultural de la persona en que hable inglés (o bien quieren camareros para sus negocios turísticos en Mallorca).

El que es hortera, tonto y vil, lo es también hablando inglés.