Archivos Mensuales: septiembre 2019

IRIS MURDOCH

En la primera novela de esta genial filósofa escritora el protagonista acostumbra a ir a charlar y tomar té con una señora que regenta un inverosímil negocio de venta de libros y periódicos viejos en el que nadie entra, fumando sin parar cigarrillos que va encendiendo cada uno de ellos con la colilla del anterior, y rodeada de una multitud de gatas que paren sin parar y se orinan por todas partes, encima de los libros y los periódicos.

Un día el protagonista entra en la tienda especialmente deprimido, y la señora le pregunta: “¿de qué se trata esta vez, de dinero, de sexo o de gente?” “¿Cómo?”, responde él. Y entonces ella sentencia: “sí, los tres infiernos de la vida humana, el dinero, el sexo y la gente”.

EL PRAGMATISMO

En La voluntad de creer, William James sostiene que la satisfacción del creyente cuenta como evidencia de la verdad de su creencia.

Con esta mayúscula ingenuidad, el pensador americano está definiéndonos, exactamente, en qué consiste la muerte de Dios. Contra el pragmatismo habría que recordar aquello de Freud, la gente no quiere la verdad sino el consuelo. Pero hay algunos que son tan cándidos o tan astutos como para asegurarnos que el consuelo sería justamente la verdad, que la verdad no es otra cosa que el consuelo, transitando del modo más vergonzoso desde el instrumentalismo en filosofía de la ciencia, que por supuesto se puede defender, a las cuestiones éticas de la vida humana, donde de lo que se trata es de todo lo contrario si somos honrados: de huir del autoengaño y la represión. Una vez más pienso en el loco nazi que iba por ahí diciendo que “verdadero es lo que me gusta” (una expresión que a mi juicio condensa la esencia de la neurosis).