Archivos Mensuales: abril 2015

No es ácrata de derechas

Simplemente franquista, cristo-fascista, aunque nunca se sabrá si lo que pretende es nada más que movilizar a los fascistas madrileños…
El PP en su conjunto, pero especialmente esta señora, nos hacen rememorar a los que ya tenemos unos años toda aquella miseria del franquismo, miseria literalmente económica pero también espiritual, moral, cultural, además religiosa (quizás la peor). Los pobres de espíritu han heredado el reino de la Tierra y manejan el dinero.
Y todo eso es y fue sencillamente imperdonable, no se arregla no votándoles, y buena parte de la justicia es suya…
La única esperanza, la Segunda Transición, que sería la verdadera (Felipe González como mera Verwandlung asimismo franquista, se le ve a la legua la cara de cerdito de hucha).

Loa

Esperanza Aguirre loando al Cristianismo: primera refutación perfecta del Cristianismo, pero solo parcial, en tanto que por lo menos en las palabras de esa señora se manifestaría como factoría de hipócritas contumaces.

Por otra parte, está claro que no todos somos iguales, por lo menos nosotros no somos iguales que esa señora (¡sería espantoso!): segunda refutación del Cristianismo, en tanto que al parecer habría aportado la idea de la igualdad de los hombres en tanto que hijos y por tanto hermanos (chocante idea que prendió con tanta fuerza en los esclavos de Roma).

(No quiero que mi padre y el de esa señora sean el mismo)

Más allá del bien y del mal 54

“¿Qué es, pues, lo que la filosofía moderna entera hace en el fondo? Desde Descartes–y, ciertamente, más a pesar de él que a base de su precedente–todos los filósofos, bajo la apariencia de realizar una crítica del concepto de sujeto y predicado, cometen un atentado contra el viejo concepto de alma–es decir: un atentado contra el presupuesto fundamental de la doctrina cristiana. La filosofía moderna, por ser un escepticismo gnoseológico, es, de manera oculta o declarada, anticristiana: aunque en modo alguno sea antirreligiosa, quede dicho esto para oídos más sutiles. En otro tiempo, en efecto, se creía en “el alma” como se creía en la gramática y en el sujeto gramatical: se decía, “yo” es condición, “pienso” es predicado y condicionado–pensar es una actividad para la cual hay que pensar como causa un sujeto. Después, con una tenacidad y una astucia admirables, se hizo la tentativa de ver si no se podría salir de esa red, –de si acaso lo contrario era lo verdadero: “pienso”, la condición, “yo” lo condicionado; “yo, pues, sólo una síntesis hecha  por el pensar mismo. En el fondo, Kant  quiso demostrar que, partiendo del sujeto, no se puede demostrar el sujeto, –y tampoco el objeto: sin duda no le fue siempre extraña la posibilidad de una existencia aparente del sujeto, esto es, “del alma”, pensamiento éste que, como filosofía del Vedanta, había existido ya una vez, y con inmenso poder en la tierra.

Su clero nada tiene que ver con la religión

Pensar siquiera en algo de lo último vomitado por Esperanza Aguirre le ensucia a uno hasta en lo más íntimo, en lo que llamamos alma. Si religiones ancestrales proponían la purificación corporal y espiritual como un camino para volver antes de la muerte a nuestra patria celestial, hoy el elemental buen gusto nos exige no mancharnos llevando nuestro pensamiento a cualquier cosa que diga—trampa, mentira, macarra con dinero y título—Esperanza Aguirre. Como la suya es la voz del testículo retorcido, el suyo el poder del testículo retorcido, enigmática bisexualidad de cuartel que a tantos y a tantas fascina tanto en este país nuestro, lo mejor en definitiva es mirar a otro lado cuando se oiga, para no ensuciarnos.