Archivos Mensuales: enero 2017

Safranski sobre Nietzsche

“El vitalismo de Nietzsche arranca la ‘vida’ de la camisa de fuerza del determinismo de finales del siglo XIX y le devuelve su libertad peculiar. Se trata de la libertad del artista frente a su obra. ‘Quiero ser el poeta de mi vida’, había anunciado Nietzsche (…) No existe la verdad en sentido objetivo. Verdad es el tipo de ilusión que se muestra útil para la vida. Ahí está el pragmatismo de Nietzsche, que, a diferencia del anglosajón, se refiere a un concepto dionisíaco de la vida. En el pragmatismo americano la ‘vida’ es un asunto del sentido común, mientras que Nietzsche es extremista incluso como filósofo de la vida. Detesta la ordinariez anglosajona, lo mismo que el dogma darwinista de la ‘adaptación’ y la ‘selección’ en el proceso de la vida. Para él estos fenómenos son proyecciones de una moral utilitarista, la cual cree que también en la naturaleza la adaptación es premiada con una buena carrera”

(La buena carrera del anglosajón Trump el ordinario)

La liberación

Lo de “la absoluta irresponsabilidad de cualquiera” habría que tomárselo en serio como posibilidad muy real, porque a fin de cuentas cada uno es como es y el que es, y esto poco arreglo tiene. Posibilidad que implica dejar de acusar a nadie, dejar de hacer responsable a nadie por lo mal que lo pasamos a veces. Pero si esto es por un lado verdaderamente liberador, por el otro no sé si podremos soportar una vida en la que nuestra inevitable mala leche no supiera encontrar un blanco o una excusa concretos para irse descargando de vez en cuando. El malestar es inevitable porque al vivir también nos estamos muriendo, y entonces la vida tiene indiscutiblemente un fondo de horror digno de ser lamentado, pero justamente por eso es pueril y absurdo seguir haciendo culpables a los demás de nuestro malestar, o para el caso a nosotros mismos. Cosa diferente es que no podamos dejar de tener enemigos, como mínimo es fácil tenerlos. Pero contra ellos simplemente valdría la nada patética lucha táctica.
Y también, ¿qué iban a hacer entonces los que se entretienen organizando continuas cazas de brujas, so pretexto de su amor al hombre encarnado en sublimes valores morales que exigen ejecuciones periódicas? ¿Los que nos engañan para que tomemos su venganza personal y su aburrimiento por actividad intelectual de la especie fina, justiciera y comprometida?

Lo tomas o lo dejas

Las depresiones no hay que tomárselas demasiado en serio. Simplemente son errores de juicio del cuerpo (es el cuerpo el que se imagina que en el hoyo-útero va a reposar confortablemente sin que le sigan bombardeando los estímulos de dentro y de fuera). Pero nada más lejos de la realidad: lo único que de verdad soluciona definitivamente el problema es caer en la cuenta de que no hay solución, la solución no existe, ni existirá jamás.