Como solo hay una verdad indudable en la actualidad, sea cual sea la cultura planetaria en la que nos situemos, la verdad que asegura que el cliente siempre tiene la razón, o el que paga manda, o sea, que si se invierte dinero y el dinero retorna centuplicado, ahí está la verdad y otra no hay, y eso es lo único que sabemos de universalmente válido hoy, entonces ya hemos descubierto que no solo Dios no habría muerto, qué va qué va, sino que hay alma, y hay alma inmortal, la humana. Justo por eso, precisamente, porque el cliente, el que paga, siempre tiene la razón. Donde esté la libertad de mercado que se quite la murga de la verdad, soberanamente improductiva. Esa es la definitiva derrota nuestra, y no solo la del ateísmo sino también de la crítica de la razón pura, con toda la ciencia detrás.
Como no podía ser de otro modo, el que sirve el pedido neomeapilas al cliente es esta vez el neurocientífico de vanguardia, ejerciendo además de showman o payaso por un pequeño suplemento.
TRUMPISMO
Deja un comentario
