Archivos Mensuales: julio 2014

Gomá Lanzón

Lamenta Gomá Lanzón, con nostalgia que le parte a uno el alma, que en nuestro presente igualitario y democrático ya no quede sitio para el sentimiento de lo sublime, como aquello tan elevado de Friedrich y del ideal.
Pero de lo que sin duda no puede quejarse es de que nuestra época democrática e igualitaria sólo admita filosofía para tontos.

Al revés que la ciencia y la religión

“La filosofía auténtica, en cambio, no ofrece ninguna seguridad ni remedio, porque es la “apertura” que trasciende toda configuración del mundo, toda objetividad y, por tanto, toda forma de anticipación y previsión. Mantiene abierto el problema, más allá de toda respuesta, o sea impide cerrar el sentido del Todo-envolvente en cualquier respuesta objetiva. Tiene abierto el espacio libre de la Trascendencia, que permite trascender todo objeto y toda tentativa que, como la cristiana o en general la religiosa, quiera objetivar la Trascendencia”

Severino relatando a Jaspers (p. 227 edición española)

A favor del urbanita

En un pueblo español, para que a uno no le despellejen en las conversaciones de vecinos, con esa caridad cristiana tan característica del aburrimiento más profundo, lo mejor es adoptar el comportamiento grave, y con su mucho de unción, de una especie de cura sin excesivas pederastias, y sobre todo hablar como un medio tonto.
Ya se sabe, “nadie es más que nadie”.

Jaspers

Lo más difícil pero lo más necesario, asumir la culpa inevitable, es decir, tu propia limitación o finitud.
Ser tú mismo te enfrenta a los otros.
Y también al mundo, contra el que seríamos impotentes: y entonces, al final, no es la alegría del naufragio, como en Nietzsche; sino recibir, en el naufragio mismo, el presagio o revelación de lo que envuelve o la trascendencia

Revueltas del miedo

Que Esperanza Aguirre le tenga tanto miedo a Podemos ¡¡como a Eta!! (ambos usarían “los mismos argumentos”, dice la prenda) no significa, por supuesto, que Podemos tenga nada que ver con Eta, por mucho que ella lo crea o pretenda hacerlo creer.

Lo que sí significa, entre otras muchas cosas, es que el miedo a perder su posición de dominio absoluto alcanzaría en Esperanza Aguirre la misma intensidad que el miedo a la muerte.

La lucha por la vida es en realidad la lucha por el poder, ya lo dijo aquél.