Los regidores de lo público municipal en la imperial capital manchega no se puede negar que se hallan ahora mismo en la vanguardia de la innovación cultural. Y esto la canalla oposición, en este país cainita, no se lo puede perdonar. A la concejala de cultura, al parecer médica jubilada, le han llegado a reprochar haber confundido a El Greco con Las Grecas, un dúo musical de su época al que al parecer era ella muy aficionada. ¡A qué dusparates no llegará la envidia!
Se propone la acción cultural del municipio plantarle cara a la deshumanización que el uso continuo del móvil y demás pantallas inevitablemente conlleva, y es que ya nadie le mira a nadie a la cara, ni mucho menos conoce al vecino…
Así que da comienzo, en el imponente auditorio, el Segundo Congreso de Juegos de Mesa. Yo por la mañana asistí a la conferencia inaugural del catedrático de Parchís y Oca Teóricos, el doctor Geyper, don Nicola, y he de decir que me ha cambiado la manera de ver el mundo, y con ello, mi vida.
Nicola Geyper no se para en reflexiones estériles, apoyando sin ambages el plan toledano de introducir los juegos de mesa en la asistencia psiquiátrica, pública, claro. Los bipolares, los deprimidos mayores, los psicóticos por lo menos cuando no hay luna llena, podrían ser remitidos, y por qué no, a los bares de por aquí para pasar de un tratamiento clínico, que a la larga los va a mermar, al dominó y las damas como técnicas de socialización terapéutica.
El problema, eso sí, es que los humanos somos los que somos, y se conoce que ya se han hecho jugadas muy feas entre los partidarios del dominó y los de la oca. El doctor Geyper, menos mal, parece haber adoptado una postura integradora.
