Para la razón poética

Cuando nos despiertan de golpe del sueño profundo (una llamada de móvil, por ejemplo), justamente entonces quedaría del todo claro: que la nada no es la NADA sino algún “sitio” del que se entra y se sale; que recién despertados no sabemos qué nos ha despertado, ni siquiera qué es un móvil; que en ese momento tampoco sabemos quién somos, no tenemos ni idea de nuestro nombre. O sea, en ese “lugar” que es la nada no habría separación sujeto/objeto, lo cual quiere decir inmediatamente que en la nada está todo. Y al cabo de un tiempo de habernos despertado, a veces nos es dado comprobar que los problemas que nos angustiaban se han  aclarado, y que si antes de dormirnos andábamos algo perdidos ahora cada cosa está en su sitio.

(Por cierto, dejarle todo esto a la ciencia experimental, darle la espalda a este asunto como mero asunto del científico del cerebro, es una actitud facilona que llevaría indefectiblemente al aburrimiento y al nihilismo pasivo, por no decir una abierta ordinariez).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.