Hasta que no muera de verdad Franco no volveré a interesarme por la política española.
(Este no es un país como cualquier otro).
Hasta que no muera de verdad Franco no volveré a interesarme por la política española.
(Este no es un país como cualquier otro).
Me entero de que en unas oposiciones a profesor recién convocadas hay reserva de plazas para discapacitados intelectuales. (Se exceptúan, eso sí, los profesores de alemán).
Lo único que se me ocurre es que no esperan que haya puertas giratorias para tanto político ahora en funciones.
No sé a qué viene tanto escandalizarse, el PP siempre fue una Franquicia.
Se las lavan con lejía en el Manzanares, al caer la tarde.
El Papa Francisco parece inteligente y buena persona, cualquier día da por disuelta a la Iglesia Católica.
En esto Monedero ha mirado bien, Esperanza Aguirre «miente por definición».
Lo que no sé es si esto tan raro es a causa de su comprometida situación, o porque hay un modo de ser humano que consiste en mentir por definición.
Esperanza Aguirre R.I.P.
Hay españoles y españolas a quienes Esperanza Aguirre, con todo su historial, les sigue pareciendo como simpática.
También en eso es como el Padrino…
De los cuatro a los seis años he de confesar que iba a diario a un colegio de monjas, más que nada porque «estudiaba» allí. De vez en cuando nos subían las hermanas al piso superior de la pedagógica institución para enseñarnos con orgullo la fila procesional de las niñas, como si fueran ángeles, nos decían, llevando todas el dedo índice sobre la boca bien cerrada. Era que las educaban en la virtud femenina del silencio sepulcral, mientras que a nosotros nos daban ya de entrada como propiedad del diablo, a lo mejor previendo la preadolescencia.
Por supuesto que estaban completamente locas todas ellas, era como si no existiesen, la virtud de la humildad: un vacío, estaban en otra cosa, y en eso pienso con tristeza cuando las feministas exclaman al pensarlo ¡pobres mujeres aquellas! Pero además de su extremo servilismo con la madre superiora, la virtud de la obediencia, recuerdo también detalles acreditativos de los refinamientos a los que podían llegar en su estremecedora crueldad con lo nimio y cotidiano. Sobre todo la madre superiora.
Me cuentan que Trillo el señorón del Prestige tiene un hermano, lógicamente un otro Trillo, que ha escrito un libro vinculando a Derrida con Podemos (deconstrucción, destrucción). En el que se denunciaría que con Podemos ya no se trata de adversarios políticos unidos por la condición trascendental de la españolidad sino de enemigos poseídos por el afán de venganza y movidos por el puro odio. Pero a mi parecer la venganza es algo muy humano o demasiado humano, sobre todo servida fría sin meterse uno en lo penal, y el odio no hay duda de que puede estar justificado racionalmente como emoción, y no solo en backward looking terms sino sobre todo en forward looking terms. Qué más quisiera la gente de la cuerda de los Trillo el borrón y cuenta nueva, el pelillos a la mar, el aquí no ha pasado nada, irse de rositas, el vamos a colaborar mirando solo al futuro por el bien de España, porque todos somos iguales en tanto españoles.
Puro espíritu de la transición que se quiere renovado, otra vez pactar con los franquistas. En el fondo una vergüenza, esta vez sin ruidos de sable ni tampoco apretando a muerte la necesidad. Y es que hay pactos que lo convierten a uno automáticamente en golfo, en ladrón, y que solo se pueden mantener a base de mentiras, como les ocurre a tantos «pesos pesados» socialistas.