Se puede ya resumir en lo esencial el método fenomenológico, por sus resultados, de la siguiente sencilla manera en tres pasos la mar de algorítmicos:
- Coleccionar trivialidades sin reparar en escrúpulo ninguno, porque cuanto más triviales más radicales, del estrato más profundo.
- Traducirlas a un lenguaje cuanto más estrambótico mejor, imposible de someter a análisis gramatical alguno, en el sentido de la gramática filosófica. Lenguaje contundente, casi truculento, que pretende imponerse al hacer impensable cualquier tipo de respuesta.
- Terminar afirmando que todo lo anterior va a poner el fundamento filosófico del sentido común y además de una lista de ciencias cuanto más larga mucho mejor. Una propaganda sorprendente, inverosímil.
- Pero todo sigue siendo lo mismo.
