Curso de «pensamiento empresarial»: treinta y ocho sesiones con el mismo título: «Más pasta más pasta más pasta menos costes menos costes más pasta más pasta… «
Esto aplicado al turismo, en lo que estamos: revientan las vías del ferrocarril. Y no puede ser de otro modo. El empresario es sádico-anal, y va a seguir.
Es fallo humano, por supuesto, pero fallo colectivo de codicia, adoración del dinero.
