PODEMOS

El grado de corrupción económica y moral al que se había llegado en la política española era tal, que en cuanto de forma casi milagrosa apareció alguien que se limitaba a decir la verdad, todos los mentirosos entraron en pánico (la verdad en el simple sentido de «lo que todos podemos ver», con tal de que abramos los ojos y olvidemos la obscenidad de nuestros pastores: el rey del que se alaba la riqueza y gusto del atavío en realidad se pasea completamente desnudo).

Y se aplicaron con desesperación, como siempre ha ocurrido, a la tarea de destruirle con el trabajo en que son tan expertos, o sea, contando mentiras o envenenadas verdades a medias sobre el que se limita a decir la verdad, para convencernos de que «todos somos lo mismo». Pero los ataques de los corruptos simplemente volverían a demostrar lo evidente, que el que dice la verdad dice la verdad, y entonces no es más de lo mismo sino bien diferente o incluso contrario.

«Toda mi política consiste en lo siguiente: me gusta la música, la pintura; un buen libro es un acontecimiento para mí. Voy a cumplir cuarenta y cuatro años. ¿Cuánto tiempo me queda por vivir? ¿Quince, veinte, treinta años a lo más? Pues bien, pienso que dentro de treinta años, los ministros serán quizás algo más hábiles que los de hoy, pero igual de honrados»

Stendhal, «Rojo y negro».

(El que esto dice es rico, y lo dice en la primera mitad del Siglo XIX).

José Ángel Valente
A María Zambrano

                                                                     PALABRA

               PALABRA

              hecha de nada.

 

              RAMA

              en el aire vacío.

 

             ALA

             sin pájaro.        

 

            VUELO

            sin ala.

                 

                                                                      ÓRBITA

                   de qué centro desnudo

                   de toda imagen.

 

                                                                     LUZ.

                   donde aún no forma

                   su innumerable rostro lo visible.                     

La educación

Ni una sola vez vi yo a nadie de mi familia rezar. Menos mal, me hubiera llevado un buen susto.

Inversión cristiana

«En el principio era el Logos».

Justo al revés, al Logos se llegó muy recientemente, por no decir al final.

Cursilería

¡Cuidado! ¡Por allí se acerca un cursi! Parece todo espiritualidad, pero cuando pase a tu lado procura que no te degüelle.

La cursilería, hermana de leche del fascismo.

Peligro del amor

Es sin duda peligroso querer asentar en el amor el conjunto de las relaciones humanas. Y no sólo porque el amor se puede terminar de repente, y es que esto le ocurriría a todo por otra parte, y entonces a ver qué pasa con la convivencia. Sino sobre todo porque el amor siempre está enmarañado con el odio, como toda cosa lo estaría con su contraria. Como Freud incontestablemente nos mostró. Claro que hubo místicos que pretendieron hacer arder todo lo que no se dejara reducir al amor. Pero eso es una prueba más: se trata de hacer arder… 

Por eso las culturas sabias buscan además, para el matrimonio, otros fundamentos menos resbaladizos y peligrosos. Por eso una religión del amor puede resultar tan extremadamente violenta con el que no ama o no se deja amar. 

Predicadores y Hermenéutica

Estos predicadores evangélicos televisivos hacen aquello que ya denunciara el mismísimo Tolstoy, con su genio y en su tiempo:

Con la coartada de lo que llaman «el Espíritu Santo», que según ellos mismos dicen a ellos les sopla y les inspira, haciéndoles conocer los más íntimos mecanismos del alma de Jesús, o sea de Dios nada menos, les colocan a los ingenuos en necesidad que van a escucharles unas chocantes interpretaciones de la Biblia que son absolutamente falsas y mentirosas. Es decir, interpretaciones bajas, viles, rastreras, ajustadas a lo que ellos conocen. Interpretaciones malintencionadas sobre todo.

Es increíble la mala leche que se condensa en tanta lectura piadosa del libro sagrado.