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Acerca de marrodri57

Catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid "SO VIEL MISSTRAUEN, SO VIEL PHILOSOPHIE"

Comuniones Navideñas

El Papa Francisco contraponiendo rotundamente el amor a la fuerza-y-la riqueza, es decir, a la “mundanidad” del mundo, el demonio y la carne: el Niño Jesús como símbolo místico de todos los niños bajo las bombas, los niños refugiados, los niños abandonados y huérfanos ahogándose en el mar y vagando perdidos entre alambradas. El Niño es lo sagrado: el Niño no es de este mundo. ¡Quién no va a amar a los niños si no es pederasta!

El discurso del Rey de España: no abrir heridas cerradas, vayamos por la paz, sobre todo unidad, y también educación para adaptarse al progreso tecnológico. Los intereses de España son los intereses de todos los españoles. La Corona y el Uno Místico como su única legitimidad. Trascendiendo toda diferencia, coincidencia de todos los opuestos.

El discurso de Salchichas Campofrío: asumir las evidentes contradicciones de los españoles, asumir sus diferencias, para ser capaces de superarlas (Hegel Campofrío). Los intereses de España son los de todos nosotros, y la actitud espiritual correcta será recompensada con la ingesta masiva de las mejores salchichas, la comunión de la salchicha místico-patriótica. La Salchicha Campofrío como Obra de Dios, reconciliación del abajo con el arriba, del dinero con el pueblo (Dios). La salchicha cuerpo de Cristo.

Todos hacen promoción de lo suyo, en nuestro mundo todos son empresarios de sí mismos, y no pueden no serlo.
Para empezar, este Papa, el más transparente que hemos tenido, usando a fondo el instrumento cristiano de la compasión, la compasión que debilita y aniquila al que tiene el atrevimiento de ser feliz. Sin duda hay que darlo todo por el niño que sufre, pero no movidos por la compasión, la compasión es un ataque, es violencia para el que compadece y para el compadecido. Pero puede ir bien la compasión para quien no es capaz de echar el resto por motivos diferentes, más limpios. Porque el amor no es lo mismo que la compasión, el amor no degrada ni al amante ni al amado, sino todo lo contrario.
El Papa nos cuela de rondón, una vez que hemos sido trabajados por la compasión, el cuento del otro mundo, un cuento como mínimo disparatado pero que además insulta al único mundo que hay. Porque el amor, dice el vicario de Cristo, no es de este mundo. Como si no hubiera un amor natural, un amor de los hombres como seres terrenales. Un amor que es la mayor fuerza y la mayor riqueza, lo más mundano del mundo.
La unión mística continua con el entusiasmo monárquico, se extiende el carisma al disimular que la única unión sensata es la del contrato, la que conviene y potencia a los individuos que han decidido unirse. Como Salchichas Campofrío, en su ascenso del mero consumo de carne embutida al plano espiritual de la idea platónica de nación en este caso española, una empresa española, nuestra, arraigada en la sangre bien nutrida de salchichas. Toda comunión es sanguínea, ya sabemos, el hombre es lo que come.

Democracia nietzscheana

Que la fuerza relativa se cuantifique en número de votos es lo más civilizado a que habríamos llegado los humanos, lo menos destructivo. Como mínimo, sería una forma como otra cualquiera de cuantificarse. Pero que es la mejor se nota en que permite solo rara vez, solo mínimamente, preponderancias absolutas, suicidas, de una fuerza sobre todas las que se le enfrentan. Democracia es el mejor tipo de guerra.

Freud

Decía Freud al final de la gran guerra que la actitud civilizada del «como no sea bueno, de los muertos no hay que decir nada» se basa, entre otras cosas, en creer que el muerto habría hecho algo muy difícil.

(Pero resulta que morirse es lo más fácil del mundo).

También se basa esa actitud civilizada, seguro, en la creencia de que la muerte es el peor de los males, y entonces juega aquí la piedad. (Pero ya decía Sócrates que eso, como saber, no lo sabemos).

Catalá

Muchas verdades lo que tienen es que son de infarto, igual que mezclar antidepresivos con alcohol.

El malvado

Definitivamente, hay gente mala, están las malas personas, los que no son malos solo de vez en cuando, como jugando, aburridos de ser buenos. Están los malos malos. Se podía pensar que había idiotas y locos, pero no, también los hay malos. Que, por supuesto, también pueden ser idiotas y locos. Aunque son categorías diferentes.

Aunque la locura propiamente hablando es rara en los individuos. Pero frecuente en las sociedades y en las épocas, escribió Nietzsche. No hace falta dar ejemplos de la gente enloqueciendo, todos los conocemos.

(Aviso: para rentabilizarnos, wordpress pone aquí abajo de vez en cuando anuncios de maletas o incluso de bancos).

Certeza básica

Con el progreso tan costoso de la sociedad del conocimiento, recientemente se nos ha manifestado que ahora, al parecer, la certeza básica y fundamento absoluto de la verdad ya no sería el vetusto «yo pienso, yo soy», ni otra antigualla por el estilo, sino la evidencia incontestable, y por tanto universal para todo ente de razón, de que no fue sino la Virgen de la Almudena, por supuesto esa y no otra, la que un día del año nosécuántos habría salvado al pueblo madrileño de sucumbir en unas espantosas inundaciones.