Para los que están instalados en la moral de esclavos, es completamente natural que el diablo sea justo aquel que dice non serviam!, ¡no serviré! El que es servil necesita obedecer, o «creer», y eso mismo es lo que les hace ser tan crueles cuando mandan. Pero casi siempre son ellos los que mandan, esa es nuestra desgracia. Como además suelen ser muy tontos, si alguien les vence argumentando le contestan que, claro, como decía Lutero, ya se sabe que el diablo es un dialéctico muy hábil.
Archivo del Autor: marrodri57
LA ENFERMEDAD «MENTAL»
Uno enferma, simplemente, cuando no le permiten o no se permite llegar a ser el que es
NO TOMÁRSELO EN SERIO
Ser cristiano, y no digamos católico, no es ni más ni menos que querer escuchar a Dios diciéndote todos los días que no te preocupes para nada de las tragedias de la vida, que para eso ya estaría Él. A esta conclusión llegó Wittgenstein una vez, y sin duda yo la he podido comprobar, sin excepción, en todos los sinceros cristianos que conocí: estaban como completamente ausentes, y su manera de ausentarse era fingir una constante participación, por ejemplo siempre pendientes del santoral y las efemérides, sin olvidar «lo social», pero todo ello de aquella manera, como de refilón.
Lo malo de todo su tinglado es que (a mi modo de ver) el cristiano, propiamente hablando, no vive: vivir de verdad es vivir en la tragedia. Claro que renuncia a la vida de la tragedia pensando que no es la única que hay.
FRANCO HITLER
Observó Musil que al que es estúpido siempre le acompaña la brutalidad. Y diría yo que en mayor medida cuanto más cretino es. Y se hace pavoroso cuando llega al ridículo absoluto.
EL MATIZ
Los de Franco no eran «nacionales» sino nacionalistas.
SOBRE FRANCO
«Dice las mayores tonterías que se puedan imaginar, pero, aun así, es muy astuto» (Paul Preston)
Ocurre muy a menudo que los más astutos son también los más imbéciles, pero esto no deja de ser un tremendo misterio.
LA DURA VERDAD SOBRE LA DICTADURA DE FRANCO
«Sin la intervención de los alemanes y los italianos, Franco jamás habría ganado la Guerra Civil»
PARECE QUE AMALIA IGLESIAS SABE MÁS DE MARÍA ZAMBRANO QUE LA PROPIA MARÍA ZAMBRANO
«Tengo varios libros escritos ya. Ninguno de ellos me gusta, y, cuando tropiezo con algún trozo de alguno que me gusta, con algún fragmento, olvido inmediatamente que eso es mío, no lo siento mío. Solamente siento algo mío en mis libros cuando tengo la capacidad y el valor de leerlos, aun para corregir las pruebas. Esto ha sido siempre una catástrofe para mí, tener que releerme, cuando no lo puedo soportar. Y es que siento que no es mío, que es más que yo, así que está claro que lo que más trabajo me ha costado es asumir este yo, el “yo he hecho esto”; el yo, no puedo con él. Yo no soy nadie, yo no soy ninguno; y cómo, si no soy ninguno, puedo tener una autobiografía. Pero se me ha descubierto, y desde muy niña, que en este “yo” se deposita también eso que se llama la responsabilidad moral. Y yo a esa responsabilidad moral tampoco puedo renunciar; y tampoco he podido renunciar a una especie de sentir radical, de que aquello que he hecho ha nacido dentro de mí y no puedo rechazarlo. Así que, cuando lo miro, siento que es mío, que podría ir yo más allá; pero que en este más acá adonde he ido a parar, ahí soy yo, ahí no tengo más remedio que aceptar la responsabilidad, porque es el punto de la moral y es un punto también de la revelación» (“A modo de autobiografía” 1987).
DARWIN
«If I could give a prize for the single best idea
anybody ever had, I’d give it to Darwin. In a single stroke
Darwin’s theory of evolution by natural selection united the
realm of physics and mechanism on the one hand with the realm
of meaning and purpose on the other. From a Darwinian
perspective the continuity between lifeless matter on the one
hand and living things and all their activities and products on the
other can be glimpsed in outline and explored in detail, not just
the strivings of animals and the efficient designs of plants, but
human meanings and purposes: art and science itself, and even
morality».
(Dennett 2009)
UN RECUERDO DE VIEJO
Hace poco más de medio siglo las niñas y niños españoles lo primero que escuchaban en el colegio eran inmisericordes charlas acerca de Jesucristo y de Franco. (Era todo increíblemente increíble, sumamente extraño, demasiado sospechoso). No mucho más tarde, los que tenían la suerte de leer los diálogos de Platón y familiarizarse con el método socrático, por lo menos algunos de ellos, iniciaron la bendita senda que les condujo al olvido de esos dos personajes. Porque llegaron a la conclusión, sencillamente, de que no está nada bien creer lo que es absurdo: no solo es inmoral sino también de mal gusto y peor educación.
