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Acerca de marrodri57

Catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid "SO VIEL MISSTRAUEN, SO VIEL PHILOSOPHIE"

NO ESTAR DE MODA

«Hoxe non é frecuente asociar felicidade con sabedoría. Aínda que moitas persoas escollen profesións relacionadas co ensino e a investigación. Mais non pensan en así, como profesores e/ou investigadores, seren felices. Da vella sabedoría dos filósofos antigos, gregos e latinos, o aspecto que permanece, e parcialmente só, é a contemplación. Porén, agora, entendida de modo estético, hedonista. Mormente, como un fenómeno social organizado (deporte, espectáculos, turismo). Tamén, como unha experiencia singular, persoal, como algo fulgurante, pasaxeiro: como un despiste ou un ollar non podendo fixar a vista ou un son que se perde cando, despois dun tempo ouvindo inadvertidamente, nos paramos a escoitar»

(Luís G. Soto: O camiño dos faros. Diario de viaxe, p. 49)

CASTELAO

«En xuño de 1936 produciuse o plebiscito autonómico que foi gañado abrumadoramente polo SI. Por primeira vez despois da supresión do Reino de Galicia, íamos ter un goberno propìo. Castelao quedou moi satisfeito e correu cos outros deputados a Madrid, para presentar a documentación do plebliscito no Parlamento. Bóveda, o home do aparato, quedou en Pontevedra. O resto da vida de Bóveda sería moi pouco tempo. Ía morrer fusilado no mesmo 1936.

Vemos, pois, como Castelao se implica profundamente na vida política republicana e na unidade de esquerda para conseguir a autonomía de Galicia como paso no exercicio da autodeterminación.» (X.L. Méndez Ferrín: Castelao é noso. Santiago de Compostela: Alvarellos, 2024, pp. 31-32)

LOS PROBLEMAS DE EUROPA

Los dos problemas mayores de Europa en la actualidad vienen a ser, nos dice la prensa, la preparación para la guerra posible con el refuerzo de sus ejércitos, y por otra parte la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Hoy, día de mi aniversario, me ha llegado la solución como de lo alto (von oben herab!), naturalmente para que haga el bien y la comparta con mis congéneres: ¡los jubilatas al ejército, preferentemente en artillería! (Aunque esto último se puede hablar)

IMITATIO CHRISTI PATOGÉNICA

Se sabe desde Freud y antes que el problema serio y difícil para la convivencia civilizada y responsable no es el sexo sino la rabia, la cuestión del sexo se vendría a resolver en todos los casos siguiendo la siguiente máxima de Jacobo Muñoz: “¡que cada cual se las arregle como pueda!”, máxima que revela la inanidad de toda sexología. Pero con la mala hostia es muy diferente: Ira furor brevis, escribía Séneca, es la ira una locura (por lo general) no definitiva. Ya sé que los amantes del angelismo, que casi siempre suelen ser los más cabrones, suelen odiar la ciencia, como es lógico: la ciencia nos abre los ojos a lo que hay o funciona como si fuera tal, con lo majo que es vivir de ciego voluntario, pero lamento recordarles a los buenistas que hoy ya se sabe (se sabe, no se especula “filosóficamente”, o sea, dándole vueltas a todo para que al final nos acabe pareciendo que lo real se ajustaría a nuestros deseos, toda una labor de miserables fascistas lo del wishful thinking, si se lo piensa bien); que hoy ya se sabe, iba diciendo, que la ira a duras penas contenida, con el estrés de larga duración o hasta crónico que conlleva, tarde o temprano destroza el sistema inmune del más pintado, y la consecuencia es que el que pone la otra mejilla va a acabar prematuramente por dolencias graves como el cáncer. Además, el que ha sido educado para poner la otra mejilla, sin que le hubiesen preguntado si eso le va o no le va, por la fuerza de las cosas va acumulando resentimiento o bien acaba ingresando en el psiquiátrico, y siendo pasto monetario del dispositivo psi, cuya tarea viene a ser posible sobre todo a partir de ese rasgo del Salvador que hay que imitar como cristianos. Cuanto más se fortalezca el sistema jurídico más se reduce el sistema de salud mental, de eso no cabe la menor duda.

Entiéndaseme bien, a mí me traen sin cuidado las creencias (trascendentes) del personal, ya se sabe que tiene que haber de tó, y no es cosa de perder tiempo en eso porque casi nunca tiene arreglo, y si las cosas vienen mal dadas hasta puedes arder en la hoguera, o si no bombardeado, o en cualquier caso excomulgado, o sea, arrojado al infierno del fuera de la sociedad. Que cada uno haga con su vida lo que quiera con tal de no cortarnos el cuello a los demás ni dejarnos sin un trabajo digno para que nos muramos de hambre. Pero creo seguro acabar enfermo del cuerpo y de la mente, por insistir en una distinción tan habitual como inválida, por intentar imitar a Cristo. Cristo es dios, claro, y entonces él no corría ese peligro de morirse o volverse majara, sencillamente porque Cristo carecía de rijo, o sea, ni mala leche ni propensión a la lujuria. Y así cualquiera, mira este.

Y es que, además, por confesarme un poco, no encuentro nada admirable en poner la otra mejilla, nada digno de imitar desde el punto de vista ético, sino absolutamente todo lo contrario. En casi todas las personas que me he encontrado que se empeñan en poner la otra mejilla cuando caen en la cuenta de que han sido utilizadas y despojadas de lo suyo, por lo general acababa yo descubriendo cobardía y amor a escurrir el bulto, o a tirar la piedra y esconder la mano. Y desde el punto de vista de la justicia humana (otra no hay), tal actitud generalizada sería de efectos desastrosos. El que la hace la paga, porque la debe pagar, porque si no la paga la acabará pagando uno que simplemente pasaba por allí y fue utilizado una vez más para quitarle todo al final. Es nuestra responsabilidad ética con los seres humanos hacerle pagar su deuda con la sociedad al que la ha hecho, y si no actuamos contra él o ella, siempre y cuando podamos probar sus fechorías, indefectiblemente nos convertiremos en sus cómplices, lo que me resulta repulsivo. Como cuando los sicarios de la dictadura argentina iban a confesar y a comulgar después de tirar a los opositores desde un avión en vuelo del ejército. No vale la respuesta de que al que utiliza vale utilizarlo, y entonces aquí no ha pasado nada.

VERDAD CONSABIDA

Lo que tenemos por verdadero, en el sentido de la palabra «verdad» más interesante para la vida, es precisamente aquello que (casi) todo el mundo sabe de sobra. El mérito del filósof×, entonces, no es sino atreverse a decirla. Porque la gente siempre haría con la verdad lo mismo que, según la frase más conocida de Lacan, el que no está loco hace con las cosas que se le ocurren: no darle ni la más mínima importancia. Así es como conseguimos seguir adelante, por mucho que sepamos también de sobra que la verdad, esa verdad, es lo decisivo para vivir y morir bien, con dignidad.

LAS COSAS COMO SON

No está bien dejarse llevar por el resentimiento y la mala leche. De Lola Flores muchos dirán lo que quieran, pero no nos harán olvidar nunca, con reconocimiento a su valor en la dictadura, sus temerarias incursiones en la canción protesta. Sin ir más lejos, aquello tran tremendo que nos llegó al alma: «Explíqueme usted el procedimiento para comprender. Que yo tenga tres, usted tenga diez y los gitanitos no sepan leer!!»

FRANCO SAVATER

Recuerdo la gracia que le hacía a Savater, y luego se vio que esto iba a ser determinante de su posterior «evolución», aquello tan gracioso y socorrido de que «contra Franco vivíamos mejor». Pero no hace falta ser un genio para percatarse de que esta frase viene a equivaler exactamente a «con Franco vivíamos mejor». Que munca te lleven los idiotas a su terreno porque allí siempre ganan.

POPPER Y ECCLES

Atribuye Dennett a su «catholic upbringing» la inaudita fe dualista de un neurocientífico como John Eccles, nobel por su investigación de las sinapsis. El libro de Popper y Eccles sería lo peor que se habría publicado nunca sobre el problema de la mente y el cuerpo. Y el científico Eccles era tan incapaz de filosofar que entendió el libro de Ryle justo al revés, como una defensa del «fantasma en la máqiina»  quedando como un verdadero estúpido.

Recuerdo que aquí el profesor J.L. Pinillos estaba entusiasmado cuando el libro salió en versión castellana, no cabía en sí de gozo, y nos hablaba de él como del descubrimiento del siglo que conciliaba ls ciencia con el humanismo!! Es evidente que Pinillos, con su torpeza filosófica, también era víctima de su catholic upbringing.

EN DEFENSA DEL CONEJO

¡La que se le viene encima al conejo! Acabo de asistir en la barra de un bar a un interesante debate sobre la problemática cinegética planteada este año por el conejo. Tras pedir su vaso de vermú con cognac de antes de comer, el más anciano del lugar, y por eso el más entendido, abrió su intervención con unas consideraciones la mar de sesudas con las que pretendía dejar sentada su tesis, más allá de toda duda, de que en aquel bar que no dieran un aperitivo «como dios manda» él no volvía a entrar. Los concurrentes, también rondando los 85, asintieron unánimemente pues todos se tenían por personas sensatas, aunque a alguno se le notaba el reparo incoado de que no hay que decir lo evidente porque no vale la pena. En fin, la cosa es que este otoño ha llovido mucho, y en el invierno tres cuartos de lo mismo. Lo cual redunda en que el conejo ha tenido cosas vegetales de comer hasta morir del reventón. Y claro, «cuanto más se come más se fornica», enfatizaba el aún vivaracho anciano, tan amigo del sentido común puro y duro, y a lo mejor apelando también a su propia experiencia de toda una vida. Y hete aquí que ahora hay conejos a mogollón, una plaga tremenda que ha motivado a la Junta a autorizar su caza con hurones, perros y todo tipo de escopetas, atacar al conejo por tierra, mar y aire. ¡Lo lleva claro el conejo este año!, pensé yo, ya que tengo amigos animalistas que sufren lo indecible con este tipo de noticias de la España profunda.

Además, he encontrado mi lugar en los debates de esta recia cuarta edad: dada mi formación, me dedico a señalar contradicciones en lo dicho, a riesgo, claro, de que me partan la cara. Y es que el procer de lo cinegético continuó su discurso con la información de que este año venía malísima la enfermedad del conejo, y entonces la Junta había decidido prorrogar un mes la veda del conejo, pues están muriendo como moscas (como moscas no manchegas, se entiende).

Pero, hombre, ¿en qué quedamos? ¿Nos invade la conejería y entonces hay que gozar de su caza sangrienta, o bien casi ya no quedan estos animalitos vivos? Porque no es lo mismo. Uno no sabe a qué atenerse, por eso mi posible papel de indicar incoherencias discursivas del paisanaje igual es de provecho para la comunidad. Pero de momento no me atrevo a hablar, no sea que me casquen.