«No se proclama, pero todos lo conocen, sin excepción: el panteísmo es el secreto a voces en Alemania. De hecho, hemos salido de la tutela del deísmo, somos libres y no queremos ningún tirano que eche rayos furibundo. Hemos llegado a la mayoría de edad y no precisamos de cuidados paternales. Tampoco somos obras malogradas de un gran mecánico. El deísmo es una religión para siervos, niños, ginebrinos y relojeros»
Sobre la historia de la religión y de la filosofía en Alemania (1852) (1834 1ª)
